Las infusiones de tila se asocian a la forma más tradicional y natural de combatir los nervios, pero las flores del tilo tienen también propiedades hipotensoras, digestivas o expectorantes, y ayudan a aliviar la migraña.
El tilo es un árbol majestuoso, que aporta una sombra fresca y generosa, y que desde antiguo se ha plantado ampliamente en parques, jardines, y también en avenidas. Aunque no te hayas cobijado bajo sus ramas, seguro que has oído hablar de él, ya que las flores del tilo o tila se han tomado desde antiguo en infusión como el remedio más fiable y asequible para combatir todo tipo de situaciones nerviosas.
Como nos cuenta Font i Quer en el imprescindible Dioscórides renovado, a decir de la leyenda mitológica, cuando Filira –una ninfa hija de Océano y Tetis– vio que había engendrado de su unión con Cronos un caballo, el centauro Quirón, rogó a los dioses –a su padre y a Zeus– que no la dejasen entre los mortales y que la convirtieran en una inofensiva planta, y estos, accediendo a sus súplicas, la transformaron en un árbol nobilísimo, el tilo.
Como nos cuenta Font i Quer en el imprescindible Dioscórides renovado, a decir de la leyenda mitológica, cuando Filira –una ninfa hija de Océano y Tetis– vio que había engendrado de su unión con Cronos un caballo, el centauro Quirón, rogó a los dioses –a su padre y a Zeus– que no la dejasen entre los mortales y que la convirtieran en una inofensiva planta, y estos, accediendo a sus súplicas, la transformaron en un árbol nobilísimo, el tilo.












