El sueño es necesario, porque crea nuevas conexiones neuronales y regenera los órganos vitales.
Después de siete u ocho horas de sueño, el organismo está preparado física y mentalmente para afrontar un nuevo día.
Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, dormir bien se está convirtiendo en toda una pesadilla. En Francia, una de cada tres personas padece trastornos del sueño y uno de cada diez sufre insomnio severo.
Y esta falta de horas de sueño es directamente proporcional a la reducción de la esperanza de vida.