En el Centro de Control de Enfermedades los epidemiólogos Kayla
Martín y Carl Ratner reciben la llamada de una aterrorizada azafata: en
pleno vuelo a los Ángeles un jóven de 19 años ha muerto tras una serie
de convulsiones violentas.
Seriamente preocupada por los síntomas, Kayla ordena mantener a los pasajeros del vuelo en cuarentena a su llegada al aeropuerto, decisión que el alcalde de la ciudad no comparte pues opina que tal medida sólo hará cundir el pánico. Desde el Centro de Control de Enfermedades las perspectivas son aterradoras: gripe aviar, un ataque biológico o, peor aún, un nuevo virus sobre el cual no tendrán control alguno. Aunque los pasajeros del vuelo 182 son mantenidos en cuarentena, la infección se expande por la ciudad.
Seriamente preocupada por los síntomas, Kayla ordena mantener a los pasajeros del vuelo en cuarentena a su llegada al aeropuerto, decisión que el alcalde de la ciudad no comparte pues opina que tal medida sólo hará cundir el pánico. Desde el Centro de Control de Enfermedades las perspectivas son aterradoras: gripe aviar, un ataque biológico o, peor aún, un nuevo virus sobre el cual no tendrán control alguno. Aunque los pasajeros del vuelo 182 son mantenidos en cuarentena, la infección se expande por la ciudad.












