Los padres podemos evitar que nuestros hijos se expongan a una publicidad alimentaria que pone en peligro su salud.
Los adultos somos más vulnerables de lo que creemos a la presión publicitaria, pero mucho más lo son los menores de edad. Por ello, en el llamado "horario infantil" no debería emitirse la enorme cantidad de anuncios de productos insanos como ocurre en la actualidad.
En España, nuestros hijos pasan, de media, más de dos horas diarias frente al televisor, algo que abre la veda a la publicidad y dificulta que los niños realicen el mínimo de una hora diaria de ejercicio que recomiendan todas las autoridades sanitarias. En palabras de la OMS, "existe una fuerte relación entre ver la televisión y padecer obesidad infantil".
Los adultos somos más vulnerables de lo que creemos a la presión publicitaria, pero mucho más lo son los menores de edad. Por ello, en el llamado "horario infantil" no debería emitirse la enorme cantidad de anuncios de productos insanos como ocurre en la actualidad.
En España, nuestros hijos pasan, de media, más de dos horas diarias frente al televisor, algo que abre la veda a la publicidad y dificulta que los niños realicen el mínimo de una hora diaria de ejercicio que recomiendan todas las autoridades sanitarias. En palabras de la OMS, "existe una fuerte relación entre ver la televisión y padecer obesidad infantil".












