Las “negras” contradicciones “verdes” de Biden
De igual manera, Trump, con la mano en la cintura, rechazó el Acuerdo Climático de París, de 2016 –firmado por la dupla Obama/Biden– y que, en gran medida, conforma la matriz operativa del COP26 que ha tenido 25 reuniones anticipadas con exagerada cacofonía estridente, pero sin ninguna concreción. Ni la Cumbre del G-20 en Roma ni la Cumbre del COP26 en Glasgow, Escocia, contaron con la insustituible presencia de las otras dos superpotencias del nuevo (des)orden tripolar, China y Rusia, lo cual deslegitima cualquier resolución intrínsecamente no-vinculante, aunque el zar Vlady Putin y el mandarín Xi participaron con sendas teleconferencias en las que se mostraron dúctiles para mitigar, según las circunstancias de cada nación, el innegable cambio climático.












