Los científicos
canadienses han descubierto una relación directa entre la alimentación y
el cáncer de próstata, informa el portal MedicalXpress.
El consumo de grasas saturadas causa la reprogramación de las células, contribuyendo a la progresión del cáncer, señalan los especialistas del Instituto de Investigación del Centro Universitario de Salud McGill. Mientras tanto, la reducción de su participación en la dieta hace retrasar el desarrollo del cáncer de próstata en las etapas iniciales.












