Aprende a pedir ayuda
Decía San Agustín “si necesitas una mano, recuerda que yo tengo dos”. Esta bonita frase, que es el principio del altruismo, es olvidada por muchos a la hora de pedir ayuda a otras personas. Incluso en situaciones en las que al otro le “sobran manos”, existen individuos incapaces de solicitar su ayuda. Esta forma de ser priva a la persona de un importante factor de protección para la salud física y emocional. El miedo a lo que el otro piense, o no saber cómo pedir ayuda, explican por qué no lo hace.












