En
la década de 1980, uno de los criminales más famosos fue el asesino en
serie llamado TED (THEODORE) BUNDY. No es del conocimiento público el
porqué asesinó a tantas víctimas. Ted Bundy le dijo a su novia que "la
fuerza" hacía que el matara. La confesión de Bundy a ella fue hecha en
su arresto final en Florida. Elizabeth anotó su confesión cuando él se
la dio por teléfono. Ted dijo:
"Yo no tengo una personalidad dividida, no tengo amnesia ni desmayos, recuerdo todo lo que he hecho. Como cuando fuimos al lago Sammamish, y nos dirigimos hacia Farrels por helados después de haber comido muchas hamburguesas. No era como si lo hubiera olvidado o no pudiera recordarlo, pero se había ido, había terminado, la fuerza ya no se encontraba ahí. No lo comprendo, la fuerza simplemente me consume". (Kendall, Elizabeth. The Phantom Prince My Life with Ted Bundy. Seattle: Madrona Publishers, 1981, p.176).












