La electricidad estática –exceso
de carga en un material aislante que se libera en contacto con un
material conductor– provoca calambres, y puede originar explosiones e
incendios. Te explicamos cómo prevenirla.
La mayoría de las personas ha experimentado alguna vez una sensación
desagradable al bajar de un coche y poner la mano en la puerta para
cerrarla; se trata de un calambre, una pequeña descarga que se debe a la
electricidad estática que ha acumulado el vehículo
durante la marcha –mediante el roce del aire con la chapa– y que se
libera a través del cuerpo humano –un excelente conductor de la
electricidad, al contrario que las ruedas de caucho, que son aislantes–
hacia el suelo.












