Cuando Pemex fue obligado a ceder su infraestructura al Cenagas, decidió
desinvertir en el gasoducto Los Ramones. Sin licitación, vendió la
mayoría de sus acciones al fondo buitre BlackRock y a la estadunidense
IEnova, con la que estaba asociada y que ahora es señalada por el
presidente López Obrador de cobrar a la CFE sin transportar gas natural
por los ductos.
Recién se había terminado de construir
el gasoducto Los Ramones Fase II Norte cuando Petróleos Mexicanos
(Pemex) ya lo estaba vendiendo –sin licitación de por medio– a IEnova y
al fondo de inversión BlackRock. Ahora, el presidente Andrés Manuel
López Obrador ha señalado que IEnova cobra a la Comisión Federal de
Electricidad (CFE) penalizaciones millonarias, pese a que no brinda el
servicio de transportación de gas natural por sus ductos.
La prisa de la petrolera estatal por
deshacerse de esa infraestructura fue para no cederla al Centro Nacional
de Control del Gas Natural (Cenagas), revela el libro blanco que
documenta el proceso de desinversión, y del cual se tiene la versión sin
censura.












