A pesar de la creencia general la leche animal no es adecuada para el consumo humano. Puede provocar numerosas patologías. Y no ayuda a fortalecer los huesos; en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, es donde hay más casos de osteoporosis.
Al contrario, la leche animal nos acidifica y desmineraliza pudiéndonos provocar osteoporosis. De hecho las mujeres vegetarianas que no toman leche tienen un 18% de pérdida de hueso mientras las omnívoras padecen una pérdida ósea del 35%. En cuanto a los niños lactantes sépase que éstos asimilan bien la caseína de la leche materna pero no la de la leche de vaca.












