Todo comenzó al norte del río Nueces.
A principios de la década de 1830, en ese territorio -delimitado al sur por el Nueces-, por cada 10 habitantes solo uno era mexicano, hecho que se sintió cuando el gobierno mexicano intentó defenderlo.
"México dio concesiones de manera generosa a los colonos extranjeros y la gente empezó a desbordarse. El control del gobierno mexicano sobre ese territorio era prácticamente nulo", dice la historiadora Marcela Terrazas.
"Y cuando alertaron al gobierno mexicano de que ese territorio se podría perder, en realidad ya era muy tarde", añade.












